MISIÓN: La Academia Puertorriqueña de la Lengua Española promueve el uso correcto, la conservación y el estudio del español en el contexto de la historia cultural del País, desde sus orígenes hasta sus más recientes manifestaciones, y representa internacionalmente a Puerto Rico ante las Academias hermanas.
FUNCIONAMIENTO INTERNO
La matrícula está constituida por un máximo de 34 académicos, entre numerarios y electos; además de académicos honorarios y correspondientes. La composición de la matrícula responde a las necesidades de una nueva era, razón por la que los nuevos académicos pertenezcan a distintos campos del saber: la lingüística, la crítica, la creación literaria, la filosofía, la historia, la medicina, la jurisprudencia, el periodismo profesional, la docencia, la antropología y las artes visuales. Todos, desde sus respectivas especialidades, son necesarios a la Corporación.
El pleno de la Academia se reúne el segundo jueves de cada mes, en sesión ordinaria de trabajo, de las cinco de la tarde en adelante, y puede celebrar reuniones extraordinarias para asuntos urgentes o especiales. Los trabajos se encomiendan a comisiones constituidas al efecto por el pleno. Todos los trabajos llevados a cabo por los académicos se hacen absolutamente ad honorem. Periódicamente se informan al pleno las gestiones y trabajos realizados.
FUNCIONAMIENTO INTERNACIONAL
En 1956, de acuerdo con la reglamentación vigente al respecto, la Academia Puertorriqueña se incorporó a la Asociación de Academias de la Lengua Española, cuya Comisión permanente, con sede en Madrid, se encarga de la coordinación científica entre todas las academias. Teniendo en cuenta que el fin de las Academias es científico y literario, en los Estatutos de la Asociación (Tema 1. Artículo 3) se regula que dicha Asociación: «se mantendrá ajena a cualquier tendencia o propósito político y, en consecuencia, independiente, por todo concepto, de la acción política y de las relaciones internacionales de los respectivos gobiernos».
La Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, como organismo de enlace entre todas las Academias, está constituida por: un presidente, un secretario general, un tesorero y no menos de dos vocales. El presidente y el tesorero pertenecen a la Real Academia Española, la cual tiene a su cargo todos los gastos de funcionamiento de la Comisión Permanente, así como los relativos a los viajes y a la residencia en España de los representantes hispanoamericanos. El secretario general, responsable de todas las iniciativas y trabajos de la Comisión, es elegido, por secreto, en cada Congreso de Academias y ejerce su cargo hasta la reunión del Congreso siguiente. Los cinco vocales son designados por sus respectivas Academias para cada periodo anual de sesiones, de acuerdo con turnos establecidos por sorteo para cada país.
Desde 1994 hasta 2015, el Secretario General de la Comisión Permanente fue don Humberto López Morales, miembro de la Academia Puertorriqueña.
